Este trabajo nos ha servido para recordarnos la facilidad con la que se trabaja cuando el cliente habla tu mismo idioma. El espacio de trabajo compartido La Variable, es un lugar de faena donde perfiles dispares con diferentes disciplinas comparten orden, método y buen hacer.

Nos presentaron su necesidad y sin más interpretaciones supimos leer cómo  debíamos plantear el proyecto. Hemos de reconocer que el Logo nos dio mucho juego, nos recreamos en la versatilidad de su diseño y la posibilidad de integrarlo en un panel de anuncios nos pareció divertidísimo. Así pues nos concentramos en el concepto de variabilidad como si no hubiese mañana.

Centrarnos en la variabilidad se tradujo en el diseño de un puzzle donde las piezas  encajaran en cualquier posición, tenían que casar y a la vez ser libres. No tardamos en inclinarnos por utilizar planchas de hierro galvanizadas a las que vestimos de pizarra, nos aseguramos de que las letras fueran fieles a su tipografía y que tuvieran la capacidad de convertirse en imanes.

Para no alejarse de las buenas costumbres este proyecto se completó con recursos que fueron recuperados y tras un delicado proceso se han convertido en piezas únicas hechas a medida.